El Ayuntamiento de Marbella refuerza los tratamientos preventivos contra la procesionaria en el parque de Nagüeles y en los pinares de Elviria. Las actuaciones combinan endoterapia y pulverización terrestre dentro de un programa municipal de gestión integrada, con asesoramiento técnico especializado, inspecciones periódicas y labores ajustadas a las fases de desarrollo de la plaga. Según el concejal del ramo, Diego López, el seguimiento se mantiene durante todo el año.
La endoterapia se aplica en los pinos de zonas de mayor afluencia, como áreas de barbacoas, parques caninos, caminos y espacios recreativos. Consiste en introducir el tratamiento directamente en el árbol, sin pulverizar su entorno.
En las masas de pinar más extensas se emplea un cañón atomizador con alcance de hasta 55 metros en horizontal y 40 metros en vertical, que permite llegar a las copas de los ejemplares más altos y cubrir superficies amplias.
El programa incluye trampas de feromonas para controlar el vuelo de las mariposas, la retirada de bolsones, sistemas de captura y tratamientos específicos según las fases del ciclo biológico. La programación responde a ese ciclo, con el fin de actuar cuando las orugas están en sus primeras fases de desarrollo.
Se prevén al menos dos aplicaciones para intervenir también sobre las larvas de eclosiones posteriores al primer tratamiento, y las inspecciones de seguimiento determinarán si hace falta un tercero. El calendario puede variar según las temperaturas y las condiciones meteorológicas, y las aplicaciones se hacen con medidas de seguridad y restricciones temporales de acceso en cada caso.
El objetivo es reducir las poblaciones antes de que las orugas desciendan al suelo, especialmente en las áreas más utilizadas por vecinos y mascotas. Las restricciones temporales de acceso se fijan en cada caso según las medidas de seguridad correspondientes.



