Fuengirola ha obtenido la Bandera Azul para el 100% de su litoral por séptimo año consecutivo, un distintivo internacional que reconoce la calidad de sus cuatro arenales. La alcaldesa Ana Mula y el concejal de Playas, José Sánchez, recogieron las enseñas el 26 de junio de 2026. Es la undécima vez que toda la costa fuengiroleña recibe este galardón.
El litoral del municipio había logrado ya este reconorimiento en 2009, 2010, 2017 y 2018, y lo mantiene de forma ininterrumpida desde 2020 hasta la actualidad. El distintivo, gestionado en España por la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (ADEAC), evalúa el estado de los arenales, los servicios prestados, la accesibilidad, la gestión medioambiental y las propiedades de las aguas de toda la costa.
ADEAC ha concedido además dos menciones especiales a Fuengirola en esta edición: una por la accesibilidad de sus playas y otra por la adaptación a las medidas de protección solar. El proceso de concesión supervisa la idoneidad de las playas y otros parámetros, entre ellos la accesibilidad, uno de los aspectos distinguidos este año.
Fuengirola dispone de una playa adaptada a personas con movilidad reducida desde el año 2000. En la actualidad, los cuatro arenales del municipio cuentan con una parcela totalmente adaptada, con zonas de sombra, suelo de tarima para facilitar el desplazamiento en silla de ruedas y asistencia de personal de salvamento. Hace dos temporadas se incorporó un sistema de audioguía para la asistencia al baño de personas invidentes, así como aseos para personas ostomizadas.
El litoral fuengiroleño se extiende a lo largo de siete kilómetros de playas urbanas y accesibles, divididas en cuatro zonas. En ellas se distribuyen 69 parcelas de hamacas, 29 chiringuitos, 64 accesos peatonales con duchas, lavapiés y asientos de descanso, y catorce aseos públicos. Cuatro parcelas de hamacas están reservadas a personas con movilidad reducida, cada una con zonas de sombra y atención del equipo de salvamento y socorrismo. El litoral incluye además zonas de embarcaciones de recreo y deportes acuáticos, tres áreas de hidropedales, dos de paddle surf y una zona para moragas en la playa de El Castillo.
En materia de seguridad, las playas cuentan con un dispositivo formado por socorristas, vigilantes municipales y agentes de la Policía Local, además de un servicio de aerovigilancia con drones en todo el litoral. Cinco módulos se destinan al Servicio de Salvamento y Socorrismo y uno a la coordinación policial. La limpieza diaria de los arenales se realiza con tres máquinas cribadoras y un equipo de operarios, junto a papeleras e islas ecológicas para la recogida selectiva de residuos.
Los módulos de socorrismo de cada zona disponen de ‘solmáforos’ que informan a los bañistas del tipo de protección solar recomendada. Las playas cuentan también con un sistema de megafonía para avisos a los usuarios.
