El Complejo Ambiental de la Costa del Sol ha recuperado más de 600 kilos de vapeadores y cigarrillos electrónicos desde el pasado mes de marzo, a un ritmo aproximado de 100 kilos mensuales. La recuperación forma parte de una nueva línea de tratamiento de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental.
Estos dispositivos, cuyo consumo se ha extendido en los últimos años, contienen baterías de litio, metales y plásticos que suponen un riesgo directo para el entorno si no se gestionan de forma adecuada. La planta, gestionada por la empresa Urbaser, requiere una manipulación manual y un tratamiento específico para su reciclaje.
Los vapeadores no deben depositarse en el contenedor doméstico ni en los de reciclaje convencional, por el riesgo de incendio asociado a las baterías de litio durante la recogida o el tratamiento. Los desechables han de llevarse a puntos limpios o a tiendas de vapeo con contenedores para residuos de aparatos eléctricos y electrónicos.
En el caso de los recargables, la recomendación es separar la batería, el cartucho y el resto de componentes, y depositar cada parte en su contenedor correspondiente. La batería debe llevarse siempre a un punto específico para residuos de litio.
La recuperación de estos dispositivos permite aprovechar metales como el aluminio y el cobalto y evitar la liberación de contaminantes peligrosos para el medio ambiente y la salud pública.
