El Ayuntamiento de Marbella ha activado un plan urgente de recuperación del litoral con un coste previsto de 410.917,70 euros tras los daños ocasionados por los últimos temporales y las lluvias registradas en las últimas semanas. La alcaldesa, Ángeles Muñoz, visitó las zonas más afectadas el 15 de febrero de 2026 y señaló que la ciudad está afrontando uno de los inviernos más duros de los últimos años por las lluvias, el viento y el fuerte oleaje, que han provocado importantes pérdidas de arena y desperfectos en la práctica totalidad del litoral del término municipal. Los temporales han causado afecciones en áreas dunares, paseos marítimos y accesos, además de una importante acumulación de cañas.
El Consistorio ha puesto en funcionamiento toda la maquinaria pesada necesaria para reperfilar la línea de costa, retirar cañas y residuos y recuperar la anchura de las playas. Se ha incorporado al operativo equipamiento específico para cribar la arena y optimizar las labores de reparación. El coste total estimado contempla la reposición de pasarelas, estacas y otros elementos de mobiliario, la sustitución de equipamientos dañados y el alquiler de maquinaria pesada como palas cargadoras y camiones bañera, así como el transporte y aportes de arena desde zonas con excedente.
La playa de Artola-Cabopino se encuentra entre los enclaves más afectados, con la desaparición de hasta cinco metros de franja litoral y 1,20 metros de cota en ciertos sectores, además de resultar afectado el cordón dunar protegido. En Las Cañas y Las Chapas se han observado retrocesos que alcanzan diez metros y conducciones de saneamiento al descubierto. La Víbora presenta deterioros tanto en el sistema dunar como en equipamientos, mientras que en Real de Zaragoza y Alicate se han detectado descalces que superan el metro y daños en pasarelas de madera.
En Adelfa-Realejo y El Pinillo se han verificado mermas de cota y amplitud, con accesos completamente descalzados. En Venus, Faro y Fontanilla, en determinados puntos la franja costera ha pasado de unos trece metros a tan solo tres, dejando visibles estructuras de contención, redes de evacuación y escolleras. En Nagüeles el retroceso supera los diez metros en varios sectores, mientras que en Cortijo Blanco, San Pedro Alcántara y Guadalmina se han acumulado abundantes restos vegetales y se aprecian intensas escorrentías junto a procesos erosivos en las entradas.
El municipio cuenta con más de 27 kilómetros de costa que están siendo objeto de trabajos de recuperación antes del inicio de la temporada alta.
